INTRODUCCIÓN  

I –  LA ASOCIACIÓN.

1. Normativa administrativa.
2. Gestión Interna.
3. Circuito cerrado de personas.
4. Sede.
5. Compromiso social. Reducción de Riesgos y Participación.
6. Transparencia.
7. Valores.

II –  LAS PERSONAS.

1. Condiciones para asociarse.
2. La nueva socia – el nuevo socio y el usuario terapéutico.
3. Tipología de socio.
4. Derechos y deberes de las personas asociadas.

III –  EL CULTIVO.

1. La Producción.
2. El Transporte.
3. Mecanismos de Control.

ANEXOS

Jurídico
• Dictamen jurídico de Muñoz y Soto.
Protocolos
• Protocolo de Admisión de Socios.
• Protocolo de Actuación en caso de Robo en la Sede Oficial o Cultivo
• Protocolos de Incendio o Catástrofe Natural.
• Protocolo de Transporte de Cannabis.
Plantillas
• Solicitud de ingreso.
• Previsión cultivo.
• Cuaderno de campo.
• Certificado médico.

INTRODUCCIÓN.

La federación de asociaciones cannabicas, es una agrupación  formado por personas consumidoras de cannabis que representadas por sus asociación  construyen colectivamente una propuesta de regulación  que permita dar un salto cualitativo en el marco de las políticas de drogas y en los programas de reducción de riesgos. Desarrollamos nuestras actividades homogéneamente con las agrupaciones que conforman la Federación de Asociaciones Cannábicas (FAC). Nuestro modelo propone la autorregulación en la que las personas socias se abastecen en círculos cerrados y sin ánimo de lucro. Estas deben ser usuarias previas de cannabis, mayores de edad o con enfermedades para las que el cannabis se considera un paliativo de primera elección. 

Consideramos que las políticas sobre  drogas han fracasado y nuestro objetivo es conseguir una mejora social que priorice el respeto, la autonomía, y no las actitudes represivas y punitivas con unos altos costes sociales y económicos. La defensa de los derechos de las personas usuarias y de los pequeños productores, la sostenibilidad ecológica y el beneficio social predominan sobre otros intereses. El derecho a la salud, al libre desarrollo de la personalidad, a la información y a la seguridad son valores preponderantes en un camino que construimos toda la sociedad conjuntamente. Las personas y grupos que cultivamos cannabis para nuestro propio uso nos encontramos en una enorme inseguridad jurídica, siendo con frecuencia víctimas de los excesos de un sistema legal en el que quien posee plantas de cannabis es culpable mientras no demuestre lo contrario. Eso ha llevado a las asociaciones surgidas del seno de este colectivo a buscar desde hace años fórmulas legales que permitan aprovechar el hecho de que el consumo personal está despenalizado para poder autoabastecerse con un mínimo de seguridad legal. Esto se ha traducido en una serie de experiencias prácticas, la mayoría exitosas, que han llevado al nacimiento de los llamados Clubes Sociales de Cannabis (CSC), una alternativa que permite cultivar y distribuir derivados del cannabis en circuito cerrado sin vulnerar el vigente marco prohibicionista. Desde la FAC hemos desarrollado un modelo de gestión y funcionamiento para las Asociaciones cannábicas teniendo en cuenta todas las particularidades de la sociedad. La necesidad de un modelo de auto regulación, nace para dar respuesta desde el propio mundo cannábico a la inseguridad jurídica en la que se encuentran inmersas actualmente las asociaciones cannábicas, evitar los riesgos asociados al mercado negro, desmitificar viejos prejuicios y definir una política real de riesgos asociados al consumo. 

Este modelo que hoy concretamos en la presente guía de buenas prácticas se basa en la transparencia y la gestión democrática, garantizando que nunca se dirigirá al lucro personal de los promotores. Los CSC o Asociaciones Cannábicas son una nueva forma organizativa dirigida al autoabastecimiento y a la creación de un mercado en circuito cerrado cuyas reglas de funcionamiento se asemejan a las de una cooperativa de consumo. Las Asociaciones de Cannabis son personas usuarias cuya labor se dirige a defender el derecho al autocultivo, sin olvidar que aspiramos a promover el debate y el cambio político para unas políticas de drogas justas y efectivas en la gestión de placeres y la reducción de riesgos, también garantizan el abastecimiento de sus miembros con productos de calidad. 

Los Clubes Sociales de Cannabis son personas usuarias cuya labor se dirige a garantizar el abastecimiento de sus miembros con productos de calidad, pero que también deberían aspirar a garantizar los derechos de esas personas en un marco legal represivo y a promover el debate y el cambio social hacia la completa normalización de la planta de cannabis. La FAC expresa también con este documento la voluntad de ser un interlocutor válido con la administración Valenciana con el objetivo de dar una respuesta conjunta a esta realidad y ser el enlace entre las personas que forman parte de este colectivo y el gobierno. En este modelo básico de gestión, funcionamiento y organización se detallan lo que entendemos debería ser el esqueleto de unas prácticas aceptadas con los protocolos pertinentes anexos. Des de la FAC expresamos el compromiso de acompañar a las asociaciones cannábicas en el camino de dar cumplimiento a todas las buenas prácticas expresadas en esta guía y a fortalecer con ello también el tejido asociativo en general. En la FAC creemos que el modelo que proponemos no solo se ciñe a la legalidad actual, sino que además constituye un sistema de gestión del mercado de sustancias ilícitas mucho más eficaz y con menos riesgos para el conjunto de la sociedad que el actualmente vigente. Por su carácter privado y discreto, por estar dirigido a personas adultas e impedir el acceso a menores, por su carácter autogestionario y no lucrativo, los Clubes Sociales de Cannabis o Asociaciones Cannábicas evitan muchos de los problemas generados por la vigente prohibición, suponiendo un rayo de esperanza de cara a un futuro donde nuestra relación con las plantas psicoactivas se base en la razón, la evidencia científica y el respeto a los derechos individuales, y no en la histeria colectiva, la desinformación y la guerra.

I –  LA ASOCIACIÓN

1. Normativa administrativa • Las Asociaciones Cannábicas (CSC) deben ajustar sus estatutos, acta fundacional y todas sus actividades a lo dispuesto en la Normativa Básica Reguladora Estatal y a la Normativa Básica Reguladora Autonómica del Registro de Asociaciones y seguir el proceso de inscripción que las mismas normativas establezcan. • Una Asociación Cannábica debe cumplir con unos Estatutos aprobados por el registro competente, así como tener otorgado un CIF por la Agencia Tributaria. • Las Asociaciones están obligadas a cumplir las normas de civismo, ordenanzas, reglamentos y demás disposiciones legales que adopte la administración. 

2. Gestión Interna • La organización interna y el funcionamiento de las asociaciones deben ser democráticos, participativos e igualitario para todas las personas socias sin discriminación de género, étnica, de orientación sexual o clase. Serán nulos de pleno derecho los pactos, disposiciones estatutarias o acuerdos que desconozcan cualquiera de los aspectos del derecho fundamental de asociación. • Una Asociación debe ser gestionada de manera asamblearia, celebrando mínimo dos asambleas generales al año, otorgando voz y voto a cada uno de sus asociados y siempre respetando las decisiones de la Asamblea como órgano máximo de decisión de la asociación. • Una Asociación debe funcionar Sin Ánimo de Lucro. Los beneficios obtenidos por las asociaciones, derivados del ejercicio de actividades económicas, incluidas las prestaciones de servicios, deberán destinarse, exclusivamente, al cumplimiento de sus fines, sin que quepa en ningún caso su reparto entre los asociados ni entre sus cónyuges o personas que convivan con aquéllos con análoga relación de afectividad, ni entre sus parientes, ni su cesión gratuita a personas físicas o jurídicas con interés lucrativo. • .Las Asociaciones reconocemos el papel relevante de los Grow Shop ya que son las tiendas profesionalizadas en el cultivo de la planta del cannabis, donde además de todo el material para cultivarla se encuentran personas formadas que pueden ofrecer un amplio asesoramiento correcto y detallado. En el mismo sentido, se trabajará para favorecer la colaboración y las Asociaciones que cumplan con lo dicho anteriormente tendrán un trato diferencial en las tiendas especializadas consiguiendo fomentar el comercio de proximidad y el buen funcionamiento del sector.

• Todas las asociaciones se comprometen a: 

- Tener los Estatutos debidamente legalizados y aprobados por asamblea. - Realizar al menos dos asambleas ordinarias al año. - Hacer pública la memoria de actividades y el presupuesto que se le derive. - Tener procesos participativos en la toma de decisiones y mecanismos de control de esta participación. - Tener el archivo de las actas al día así como los otros 5 registros que integran los 6 libros obligatorios. - Tener las bases de datos inscritas en la Agencia de Protección de Datos y cumplir las normas que la LOPD vigente regule. - Tener a todas las personas trabajadoras de la asociación con contratos laborales vigentes. - Cumplir con la ratio de salario en el cual la renta máxima de las personas trabajadoras no podrá superar en ningún caso tres veces la renta mínima de estas. - Ofrecer formación continua a las personas trabajadoras, así como establecer políticas de prevención de riesgos laborales. - Promover el consumo responsable incorporando el modelo de reducción de riesgos como herramienta para la prevención y la gestión de posibles consumos problemáticos. 

3. Circuito cerrado de personas. • Para garantizar el control de la substancia y evitar participar en el mercado negro, el cannabis se deberá producir y repartir en circuito cerrado, sin derivar a terceros.  Lo que significa que desde la producción, pasando por la cosecha, el transporte y el reparto el cannabis no debe llegar a ninguna persona que no sea socia.  • No deberá hacerse publicidad ni apología del consumo. • Para garantizar el buen funcionamiento de la asociación y dar cumplimiento con el criterio de circuito cerrado una Asociación Cannábica no deberá funcionar con más de 350 personas consideradas socias activas. • La persona socia no podrá retirar más de 15gr a la semana. De esta manera se evita que una persona socia pueda acumular grandes cantidades de la sustancia y derivarla a terceros. El socio / a es responsable de no romper este círculo cerrado de personas. Vulnerar el principio de circuito cerrado será considerado como falta grave por las asociaciones. Será necesario que los reglamentos internos de las asociaciones tengan en cuenta sanciones para estos casos.

4. Sede. • Una Asociación Cannábica debe estar libre de humos, en caso contrario debe tener una zona habilitada para ello. • Una Asociación Cannábica debe contar con las medidas de seguridad necesarias para garantizar la seguridad tanto de los bienes que se encuentran en la Sede Social como de los mismos socios. • Una Asociación Cannábica debe garantizar las condiciones de higiene de su Sede Social. • Una Asociación Cannábica debe ser respetuosa con el entorno que rodea la Sede Social, respetar el descanso de los vecinos y respetar las normas medio ambientales. • Una Asociación Cannábica no podrá poner a disposición de las personas socias alcohol de alta graduación, tabaco o cualquier otra droga legal o ilegal que no sea el cannabis. • Las asociaciones deberán tener control de acceso, para evitar que no acceda nadie que no sea socio o que no vaya acompañado de otro, en el caso de ir a solicitar al alta. Excepto en casos extraordinarios como jornadas de puertas abiertas o visitas con autorización previa que en tal caso siempre serán personas mayores de edad y con plena capacidad de obrar. Además, estas deberán estar identificados debidamente. • La Sede de la Asociación tendrá un horario de apertura comercial. Respetando estos límites una asociación podrá adaptar este horario a sus necesidades específicas. Son un ejemplo aquellas asociaciones que sólo abren por la mañana o aquellas que sólo abren por la tarde.

5. Compromiso Social: Reducción de riesgos y participación. • La Asociación Cannábica se compromete a desarrollar la atención terapéutica a las personas usuarias y a participar en los estudios científicos que se deriven del equipo terapéutico. • La Asociación Cannábica, acompañada por otros agentes competentes, debe diseñar y poner en marcha los programas de reducción de riesgos  así como acompañar para su correcto desarrollo. • Todas las asociaciones deberán desarrollar al menos dos acciones preventivas al año. Estas acciones, dependiendo de sus características, podrán ser desarrolladas de manera conjunta o simultánea por varias asociaciones. • La Asociación Cannábica se compromete a la participación en la elaboración de las políticas sobre cannabis. • La Asociación Cannábica se compromete a apoyar, defender y concienciar a las personas asociadas y usuarias de cannabis en general. • La Asociación Cannábica se compromete a participar en las actividades que otros movimientos sociales organicen en su localidad. 

6. Transparencia. • Inspecciones Aleatorias.  La Asociación Cannábica deberá estar dispuesta y preparada para recibir inspecciones aleatorias en las cuales se mirarán todos los aspectos descritos anteriormente. Para facilitar dichas inspecciones, las asociaciones deberán tener actualizados sus libros o registros, seis de los cuales son obligatorios: 

1. Libro de actas de las asambleas ordinarias y extraordinarias. Todas las asambleas convocadas dispondrán de un acta que informe de los puntos que el orden del día de esta contemple con sus correspondientes acuerdos y los asistentes en cada caso. Estas actas estarán a disposición de todas las personas socias de la Asociación. 2. Libro de contabilidad. Es el registro de todos los movimientos económicos que genera la Asociación con el fin de ejercer un control sobre los mismos y disponer de la información necesaria para mejorar la planificación del ejercicio económico siguiente. 3. Libro de membrecía. Las asociaciones deberán tener un registro informático y en papel de todas las personas socias, donde además de los datos personales figure la fecha de inscripción, fecha de alta en el cultivo compartido (confirmación de la junta directiva), registro de sus aportaciones, y fecha de baja, si la hubiere. 4. Libro del Consumo de los Socios.  Las asociaciones deberán hacer un registro exhaustivo mediante libro de registro por escrito (con hojas numeradas) del consumo de todas las personas socias, donde se recojan los datos de esta, cantidad de gramos, fecha y firma. 5. Libro de previsión de cultivo. Las asociaciones deberán contar con un sistema que controle la capacidad de producción, según las demandas previstas las personas asociadas, y la localización de los cultivos, con el fin de conocer los límites reales de producción. Será computable disponer de un peritaje agrícola. 6. Libro de Resultados del Cultivo. Las asociaciones deberán realizar documentación exhaustiva de toda la producción que deberá quedar inscrita en el libro. Para ello será imprescindible un cuaderno de campo por cultivo y emplazamiento. En este deben figurar al detalle todos los aspectos relacionados con el mismo: tipos, semillas, cantidad de plantas, plantas por socio, mermas, incidencias, resultados, etc. 

• Las cuentas de la asociación y los presupuestos se aprobarán anualmente por la Asamblea General. • Para facilitar el ejercicio de transparencia se recomendará a las Asociaciones implementar los pagos telemáticos para que queden registrados. • Las cuentas se integraran en la Memoria Anual que será pública a través del web. La LevanteFAC recogerá todas las memorias de las asociaciones más la propia de la federación para darles publicidad con la herramienta web. 

7. Valores. • DIALOGO: Estarán dispuestos a dialogar con las autoridades e instituciones. • EMPLEO: Aspiran a la utilidad pública y generar empleo. • ENTORNO: Colaboran en la mejora de la sociedad y su entorno. • MEDIO AMBIENTE: Respetan el medio ambiente y colaboran con su conservación. • SOSTENIBILIDAD: Usaran métodos sostenibles de producción y cumplir las normas vigentes dirigiéndonos al modelo ARCO. 

II –  LAS PERSONAS

1. Condiciones para asociarse • La edad mínima será de 18 años. • Encontrarse en plenas facultades para obrar. • Ser residente legal en Comunidad Valenciana. • Ser consumidor/a de cannabis con carácter previo (ver dictamen jurídico de Muñoz y Soto). De esta manera se asegura que no se está incitando ni iniciando a nadie en el consumo de cannabis. La persona solicitante firmará una declaración jurada en la que afirmará ser consumidora previa de esta sustancia. • Disponer del aval de una persona socia de la asociación. El aval es el garante del funcionamiento de un grupo concreto y cerrado de personas. La persona que avale a otra debe confirmar que esta es previa consumidora de cannabis. Un persona socia podrá avalar a otra hasta a un máximo de 10 al año. En el caso de la entrada de una persona usuaria terapéutica el aval será el  documento acreditativo en vigor, que identifique la patología que sufre. • No ser socia previamente de otra asociación cannábica en la cual participe del cultivo compartido. La persona candidata a hacerse socia firmará una declaración jurada afirmando no ser socia de otra Asociación Cannábica. Si en algún momento la Asociación descubriera lo contrario aplicaría las sanciones previstas a tal efecto en el respectivo reglamento interno. La Asociación será la responsable de velar por el cumplimiento y las sanciones previstas para no duplicar socios en las asociaciones. 2. La nueva socia – el nuevo socio y el usuario terapéutico  • Solicitud de alta. Se tramitará la solicitud con la hoja de solicitud de ingreso. Todas las asociaciones deben disponer de hojas siempre. Esta hoja será firmada por las personas que deseen tramitar el alta como socias. • La persona potencialmente socia deberá hacer reconocimiento, mediante documento firmado de las siguientes cláusulas además de sus datos personales: 

- Reconocimiento que se está en una asociación de consumidores de cánnabis. - Aceptación de formar parte de un cultivo compartido. - Indicar cuál va a ser su consumo mensual.  - Aceptación de las normas que rigen en la asociación (Reglamento interno). Las asociaciones pueden tener en un documento aparte, pero igualmente firmado por el socio, dónde figuren las normas que rigen a la asociación. - Compromiso indicando que su consumo es de estricto uso individual. - Especificar si es un socio lúdico o terapéutico.  - Acreditar que los datos del documento se encuentran protegidos por la LOPD vigente. - Identificar los datos la persona avaladora.  

• Entrada de socios lúdicos: Los socios lúdicos solo podrán darse de alta inexorablemente con al aval de un socio ya perteneciente a la asociación en la que solicite el alta. En el proceso de avalar la entrada de un nuevo socio /a, se requiere que la persona avalista confirme que el nuevo posible socio es previo consumidor.  Una persona socia podrá disponer de un máximo de 10 avales por año. • Entrada de socios terapéuticos: el proceso es el mismo, siendo sustituida la presentación de un aval de otro socio/a por un documento acreditativo en vigor, que identifique la patología que sufre. La Comisión Terapéutica evaluará la petición y comprobará que la patología esté dentro de la relación de la IACM. Si la Comisión Terapéutica admite como apta la solicitud del nuevo socio/a le expedirá un certificado válido para un año. Siempre dispondrá de la atención médica pertinente para conocer los mejores usos del cánnabis así como para dar seguimiento personalizado a su situación.  • La persona nueva en la asociación deberá hacer un primer diagnóstico para clasificar el tipo de consumo que establezca una previsión de consumo aproximada, en función del uso que hace de la planta y ésta debe ser lo más ajustada posible. • La Asociación  se responsabiliza de organizar sesiones de acogida al nuevo socio explicando la filosofía, funcionamiento y su normativa interna. Al mismo tiempo, garantiza que el avalado es compatible, afín y que compartirá los objetivos y fines de la Asociación y respetará la normativa interna. 3. Tipología de personas socias

• Socio / a activo: Persona dada de alta como socia de la entidad, al corriente de pago de las cuotas de la Asociación. Persona que participa del cultivo colectivo de la Asociación. • Socio / a pasivo: Persona dada de alta como socia de la entidad, al corriente de pago de las cuotas de la Asociación. Persona que no participa del cultivo colectivo de la Asociación. • Socio / a honorífico / a: Persona dada de alta como socia de la entidad, al corriente de pago de las cuotas de la Asociación o exenta de las mismas por decisión de la Asamblea General. Un título representativo para aquellas personas que la Asamblea

General de la Asociación ya sea por su labor realizada en la entidad o fuera de ella. No participa del cultivo colectivo.

4. Derechos y deberes de las personas asociadas DERECHOS • Todos los derechos previstos en la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación. Capítulo IV: Asociados. Artículo 21 Derechos de los asociados. • Los asociados podrán acceder a toda la documentación de la asociación a través de los órganos de representación, en los términos previstos en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal. • La persona asociada podrá disponer de la siguiente información y recursos por parte de la asociación:

- Información general sobre los usos y formas menos nocivas de consumir - Detección, seguimiento y derivación de consumos problemáticos - Reducción de riesgos - Información sobre el uso terapéutico

DEBERES: • Todos los deberes previstos en la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación. Capítulo IV: Asociados. Artículo 22 Deberes de los asociados. • Pagar las cuotas, derramas y otras aportaciones que puedan corresponder a cada socio. • Participar en las Asambleas Generales. • Participar de los fines y objetivos de la asociación. • Contribuir a la mejora de la imagen social de los consumidores de cánnabis y abogar por un consumo responsable. III –  EL CULTIVO

1. La Producción • Bajo Demanda.  La producción de cannabis deberá ser siempre bajo la demanda previa de los socios, es decir, el resultante de sumar las previsiones de cultivo de todos los socios será la cantidad que se cultiva, únicamente se produce lo que se demanda, por lo tanto se evita la posible derivación a terceras personas. • Las asociaciones no deben tener excedentes de producción. Pero en el caso de producirse las asociaciones deberán restar los excedentes del cultivo a la previsión del siguiente y ajustar el factor de corrección del mismo. En el caso de ser negativa el mismo procedimiento pero a la inversa. Las asociaciones deberán tener un registro al

día de todos sus excedentes y la salida, en caso de haberla, que han dado a los mismos. • Cada tres meses se ajustarán las diferencias sobre la previsión de consumo y el consumo del socio. Este nunca superará un máximo de 2gr al día o 60gr al mes. La retirada de esta cantidad se podrá realizar como máximo por semanas (15gr) y esto será por dos motivos. Por un lado, por la propia seguridad de la persona socia evitando así que transporte una excesiva cantidad y por otra, dificultando que ésta pueda derivar la sustancia a terceras personas. Reduciendo la cantidad a distribuir también favorece el circuito cerrado. • El cannabis de la asociación deberá estar enteramente producido por la asociación y no deberá depender de la compra en el mercado negro.  

2. El Transporte y reparto • Una Asociación  debe acatar el Protocolo de Transporte de Cannabis. • Cantidad Máxima a repartir a cada persona socia es de 60gr al mes a recoger por semanas (15gr la semana como máximo). • El reparto deberá hacerse en cantidades pequeñas para evitar la desviación de la sustancia a terceras personas.

3. Mecanismos de Control • Control de la Producción a través de los registros pertinentes. La producción debe estar estrictamente controlada para poder garantizar por un lado que las cantidades corresponden con la demanda y así también garantizar que ninguna parte del cultivo se está destinando al mercado negro.  Por otro lado, también se debe controlar exhaustivamente la producción para garantizar una cierta calidad para el cannabis. Además así también se puede comprobar que se respetan todas las normativas vigentes para el cultivo de una planta que se destina para el consumo humano. • Todos los cultivos de una Asociación deberán estar peritados anualmente y registrados. Realizar un informe Pericial de Previsión de Cultivo donde se describen los espacios de cultivo y su productividad. Dicha producción ha de coincidir exactamente con la demanda de consumo de cada asociación. Una copia de dicho peritaje deberá ser enviada a FACLevante para su conocimiento u posterior auditoria.

16 ANEXOS 1. Jurídico: • Dictamen jurídico de Muñoz y Soto.    http://bit.ly/BoletinCriminologicoMunozSoto

2. Protocolos:

Protocolo para admisión de socio terapéutico. 1. Entrevista con el médico o grupo paliativo. • Con cita previa, obligatoria al ingresar y una vez al año. • El candidato aporta los documentos sobre su patología y el tratamiento actual. • Se cumplimenta la encuesta de entrada. • Se entrega la documentación sobre usos terapéuticos del cannabis. • Se informa sobre las indicaciones, contraindicaciones y formas de administración. • Servirá para documentar la evolución de los síntomas y del tratamiento con cannabis. • Abre la posibilidad de iniciar atención a telefónica o vía correo electrónico y de obtener un certificado de consumidor de cannabis por motivos médicos.

Una persona que curse la solicitud para ser usuaria terapéutica podrá recibir o no el certificado expedido por el médico competente o el grupo terapéutico en función de la evaluación que éste hará de su situación y patología. Los casos de no aceptación:

• Por no presentar patología compatible con los grupos de la IACM. • Por riesgo físico o psíquico para el solicitante.

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